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La isla de los no contactados: ¿Sabías qué?

La isla

Hoy he recordado que tengo prácticamente abandonada la sección curiosa del zoco  loco: ¿Sabías qué?. En ella tienen cabida todo tipo de lugares sorprendentes, peculiares, pequeños trocitos de este mundo tan singular y al mismo tiempo fascinante en el que vivimos.

Y para esta sección, en esta ocasión he decidido hacer un viaje antropológico a la Isla Sentinel del Norte. Se trata de una pequeña isla de 72 km² y unos 8 km de ancho, que se encuentra ubicada en el archipiélago de las Islas Andamán, en pleno Océano Índico. Sí, ya sé que está un poco lejos y que no os ubicáis, así que aquí os dejo alguna foto para que nos vayamos situando.

Esta isla es, sin lugar a dudas, uno de los rincones más misteriosos del planeta, uno de los pocos lugares  no conquistados, recónditos, un rincón en estado virgen en el que habita un pueblo sin ningún tipo de sometimiento ni contacto con el exterior, un reducto de libertad en el que la mano destructora del hombre aún no ha podido interferir. Es la isla de los no contactados, un paraíso para cualquier amante de la antropología.

En la isla de Sentinel del Norte habitan los sentineleses, un grupo tribal de indígenas cuyo número actual no se sabe con exactitud. El censo oficial, según una fotografía áerea, confirma la existencia de al menos 39 personas, pero se estima que pueden ser unos 400 indígenas. Se trata de una de las últimas tribus que existen en la actualidad que no ha tenido ningún tipo de contacto con la civilización moderna y rechazan cualquier  intrusión proveniente del exterior.

De hecho, dado que no ha habido nunca contacto alguno, está considerada como una de las regiones autónomas de facto de la India, y es considerada como una región soberana bajo la protección del gobierno indio.

La isla está completamente cubierta por una densa jungla y rodeada por una barrera natural de arrecifes de coral. El punto más alto de la isla mide apenas 98 metros de altura.

Los sentineleses habitan en la isla desde hace 7.000 años y responden agresivamente a cualquier intento de contacto exterior, lanzando flechas y piedras y con claros signos de hostilidad hacia cualquier visitante. Se trata de una tribu caníbal y ya Marco Polo escribió sobre ella: “si un extranjero llega a sus tierras lo matan inmediatamente y acto seguido se lo comen”.

 

Prueba de ello se produjo en el año 2006 cuando dos pescadores decidieron acercarse a sus playas ilegalmente y fueron asesinados. El gobierno indio ha decidido respetar este absoluto aislamiento de los centineleses, por lo que el acceso a la isla está totalmente prohibido, aunque algunas agencias de viajes pretenden hacer su agosto vendiendo excursiones a “la isla de los caníbales”.

Poco o nada se sabe de esta tribu, básicamente que son cazadores-recolectores, van armados con arcos y flechas,  viven en chozas y tiene un lenguaje y costumbres propias. Hasta ahí llega el misterio del pueblo sentinel.

Durante el terremoto y posterior tsunami del año 2004 se temió seriamente por su vida. Sin embargo, un vuelo en helicóptero días posteriores al desastre natural, confirmó que los centineleses habían sobrevivido. ¿Cómo?, nadie lo sabe.

Quizá el misterio está en que los centineleses conocen mejor que nadie los secretos de la madre naturaleza de la que hace tanto tiempo nuestra sociedad civilizada se ha alejado.

Seguramente muchos pensarán que a este pueblo aún le queda mucho por aprender, estamos de acuerdo. Pero a estas alturas yo ya no tengo tan claro quién debe aprender de quién.

El desarrollo está bien siempre y cuando sea un medio para lograr un fin. Pero el ser humano hace tiempo que ha perdido de vista cuál es su objetivo en el mundo y el desarrollo ha dejado de ser un medio para convertirse en un fin en sí mismo.

Vivir sin  objetivo es el mayor peligro al que está sometido el hombre, pues tiene el riesgo de entrar en bucles infinitos de ambiciones ilimitadas que aumentan sin sentido y que no se sacian con nada.

Vivir sin objetivo es vivir en el vacío.

Y ese es el peligro. Hace tiempo que este viaje, es un viaje sin destino.

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