web analytics

Lo que más me gustó de Indonesia

A la espera de conseguir organizar todo el material de fotografías y videos que he traído de Indonesia, que ya os adelanto que es mucho, toca reflexionar sobre el viaje vivido y estaba comenzando la reflexión precisamente pensando en qué fue lo que más me gustó de este país.

La respuesta no se hizo esperar. Lo que más me gustó de Indonesia, sin lugar a dudas, son los indonesios.

Os garantizo que no hay monumento ni templo en Indonesia comparable al carácter dulce, respetuoso y siempre sonriente de un indonesio. He quedado sorprendida y enamorada de la amabilidad de esta gente, a la que jamás he visto una sólo mala cara, aún teniendo muchos motivos para ello. Siempre me han respondido con una dulzura, un respeto, una educación y un cariño que han sido mucho más, pero muchísimo más, de lo que yo esperaba e incluso merecía.

Aunque en algún momento durante el viaje hubiese querido discutir con alguien me hubiese sido absolutamente imposible, porque en Indonesia hay una predisposición a la paz y a la cordialidad que es digna de admiración. Jamás he visto en los 20 días de viaje una sola discusión, una envidia, un grito, una mirada agresiva, una mala respuesta.

El Indonesio es por naturaleza noble, humilde, carente de competitividad hacia el prójimo, sonriente, predispuesto a ayudar a los demás,  educado, y yo diría que sobre todo es muy feliz

Siento decir, por lo que nos toca a los españoles, que la primera discusión que tuve en todo mi viaje fue al llegar a España y, como no podía ser de otra manera, con una española. En verdad, no había absolutamente ningún motivo para discutir, pero ella estaba dispuesta a ello, no solo estaba dispuesta, sino que lo necesitaba. En estos días en los que he puesto distancia con el carácter español, me he dado cuenta de que en este país tenemos una predisposición, natural o cultural, a la discusión, a la envidia y a la competitividad que nos conduce irremediablemente a la infelicidad. Ahora es cuando me doy cuenta de lo fácil que era el trato con los indonesios y lo difícil que es relacionarse en España.

Los indonesios son absolutamente exquisitos en las relaciones personales y esto es, sin lugar a dudas, el secreto de su felicidad. ¿Os imagináis lo que es vivir cada día rodeado de caras sonrientes dispuestas a ayudarte?.

En fin, aquí lo dejo, cada uno que reflexione como quiera o como pueda. Yo por lo pronto no descarto irme a vivir algún día a este maravilloso país lleno de gente maravillosa.

Entradas Relacionadas:

2 Comentarios

Escribe un comentario